Los datos indican que el un alto porcentaje de parejas que acuden a terapia, logran mejorar su relación. Por otra parte aquellas parejas que no consiguen sus objetivos y optan por la separación, llevan a cabo una separación más amistosa y menos conflictiva, consiguen acuerdos más beneficiosos para ambos y su relación tras la separación es también más satisfactoria.
Construir una relación sana y saludable depende no solo de los sentimientos pues existen otros factores como la empatía, el dialogo, la valoración, sinceridad. Respeto y expresión de emociones, técnicas de negociación. La ayuda de un psicólogo con una psicoterapia de pareja ad hoc les proporciona herramientas de comunicación y expresión de las emociones; generar confianza y bienestar en la relación; Habilidades de pareja conflictos, sistémicas negativas repetitivas en la pareja y recaídas.
Los problemas que surgen dentro de la relación, pueden agravar otros síntomas como la depresión o la ansiedad.
En un primer lugar analizaremos al cliente así como a su entorno; Establecemos pautas en el tratamiento que nos ayuden a mejorar sus problemas; Una vez el problema mejora, realizamos un seguimiento para ver como se consolidan las soluciones y la adhesión a ellas reevaluando la situación ante retrocesos. Exiten varios modelos que utilizamos en terapia de parejas con preferencia el mas utilizado actualmente es el modelo Bader y Parson, que proponen un modelo describe la evolución relacional de acuerdo a cuatro fases:
Sinergia o interdependencia mutua: «UNO MÁS UNO ES MÁS QUE DOS» La intimidad en la pareja aumenta y se gestionan de forma más sana las emociones cuando existe alguna tensión. Existe un nivel de compromiso hacia la relación muy alto. Aunque provoque incomodidades apoyan al otro y el Nosotros coge fuerza por si mismo pero con una base solida y sana.
Los conflictos, o incluso la ruptura, surgen a partir de las tensiones que se crean el tránsito de una fase a otra y se intensificarían cuando se produce una asimetría significativa entre las demandas y/o necesidades de conexión e individuación de ambos miembros. Es decir, cuando un miembro transita a una fase posterior mientras el otro permanece en la anterior.