Psicología de los delirios

Los delirios son creencias fijas y falsas que entran en conflicto con la realidad. Si una persona se encuentra en un estado delirante, le es muy difícil abandonar sus convicciones falsas, a pesar de la evidencia en contrario.

Síntomas y signos de trastorno delirante

Diferencias entre delirios y alucinaciones . Por ejemplo, el pensamiento delirante significa que el proceso cognitivo de la persona está distorsionado (sus pensamientos están distorsionados). En las alucinaciones, la distorsión existe en los sentidos, como el oído o el tacto.

Después  de descartar otras afecciones específicas asociadas con ideas delirantes (p. ej., abuso de sustancias, enfermedad de Alzheimer, epilepsia, trastorno obsesivo-compulsivo, delirio, otros trastornos del espectro esquizofrénico) otrastorno de personalidad paranoide previo (patrón generalizado de desconfianza injustificada y sospecha de los demás que implica la interpretación de sus motivos como maliciosos).

La evaluación de peligrosidad potencial, en especial en el grado en el que el paciente está deseando actuar sobre su idea delirante, es muy importante

El trastorno por ideas delirantes puede surgir sobre un trastorno de personalidad paranoide previo. En estas personas, la desconfianza permanente y la sospecha hacia los demás y sus motivos comienzan en la edad adulta temprana y se prolongan durante toda la vida.

Los primeros síntomas pueden ser sentimientos de sentirse explotado, preocupación por la lealtad o la fiabilidad de los amigos, una tendencia a leer significados amenazantes en comentarios o hechos benignos, rencores persistentes y cierta predisposición a responder rápidamente a los desaires percibidos.

subtipos de trastornos por ideas delirantes

También es importante reconocer que no todos los delirios son iguales.  Algunos delirios pueden implicar creencias no extrañas que, en teoría, podrían ocurrir en la vida real, como creer que su cónyuge lo está engañando. Otros delirios son extraños, fantásticos o imposibles, como pensar que eres responsable del destino del mundo.

Se reconocen varios subtipos de trastornos por ideas delirantes:

Erotomaníaco: los pacientes creen que hay otra persona que los ama. Es frecuente que hagan esfuerzos por contactar con el objeto de su idea delirante mediante llamadas telefónicas, cartas, vigilancia o acecho. Las personas que tienen este subtipo pueden tener conflictos con la ley relacionados con su comportamiento.

Grandioso: los pacientes creen que tienen un gran talento o que han hecho un descubrimiento importante.

Celoso: los pacientes creen que su cónyuge o su amante son infieles. Esta creencia se basa en deducciones incorrectas apoyadas por evidencias dudosas. Pueden recurrir a la agresión física.

Persecutorio: los pacientes creen que están siendo vigilados, espiados, calumniados u hostigados. Pueden intentar en repetidas ocasiones obtener justicia apelando a los tribunales y a otros organismos gubernamentales y recurren a la violencia como represalia por esa persecución imaginaria.

Somático: la idea delirante se relaciona con una función corporal; p. ej., el paciente cree que tiene una deformidad física, un olor o un parásito.

El comportamiento de los pacientes no es obviamente extraño o raro, y aparte de las posibles consecuencias de sus ideas delirantes (p. ej., aislamiento social o estigmatización, dificultades matrimoniales o laborales), el funcionamiento del paciente no se ve notablemente afectado.

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